COMPETENCIA N°2 DE COACHING "Encarna Una Mentalidad De Coaching"

Autor:Priscilla Farias Reyes Santiago de Chile
en 2019 la International Coaching Federation actualizó su modelo de competencias, pasando de 11 a 8 competencias centrales, lo cual implicó un trabajo de campo y teórico que tomó dos años de análisis y de colaboración de muchos coaches profesionales alrededor del mundo. Los cambios que se llevaron a cabo permiten alinear más el lenguaje a las diferentes culturas y crear un modelo que se acerque aún más a la realidad del cliente y a nuestra profesión. En esta oportunidad exploraremos una competencia nueva que se agrega al modelo y que evidencia la responsabilidad y compromiso de un coach profesional en su continuo desarrollo y aprendizaje. Esta competencia se denomina “Poseer una mentalidad de coaching” y se centra en cómo el coach profesional debe desarrollar y mantener una mentalidad abierta, curiosa, flexible y centrada en el cliente. La mentalidad de un coach comprende las siguientes acciones: Reconocer que los clientes son responsables de sus propias elecciones. Participar en el aprendizaje y en el desarrollo continuo como coach. Elaborar un ejercicio continuo de reflexión para mejorar su propio coaching. Permanecer consciente y abierto a la influencia del contexto y de la cultura. Usar la conciencia de sí y la propia intuición en beneficio de los clientes. Desarrollar y mantener la capacidad de regular las propias emociones. Prepararse para las sesiones mental y emocionalmente. Buscar ayuda en fuentes externas cuando es necesario. En mi práctica de más de ocho años como coach profesional, considero que esta es una competencia céntrica que eleva nuestro rol y que nos hace estar comprometidos con nuestro cliente para llevar a cabo conversaciones a un nivel diferente a las que se tienen hoy en día a nivel individual y profesional. Estas conversaciones implican una preparación y conciencia del coach, en donde el coach debe ser consiente de que la agenda del proceso pertenece al cliente y no a él, en donde el coach debe soltar el control, responsabilizar y empoderar al cliente, y debe apoyarlo con preguntas poderosas para que él mismo encuentre sus respuestas. Esto diferencia en gran medida al coaching de otras profesiones que aconsejan o dan mentoring, pues en un proceso de coaching las respuestas las da el cliente, que es quien mejor conoce su propia historia, capacidades, habilidades y aspiraciones. El coach cree firmemente en el potencial de su cliente de encontrar sus respuestas, y facilita la conversación reflexiva. Aparentemente se ve fácil de hacer, pero solo con la preparación y la práctica continua un coach profesional puede lograr elevar sus competencias a tal punto que puede centrar y reconocer sus emociones, para que no se vinculen en el proceso, lo que implica moderarlas, manejarlas y tomar conciencia de que lo que pase en su cuerpo y mente debe ponerse al servicio del cliente como una exploración basada en la intuición, que debe ser validada por el cliente y no asumida como un juicio o una verdad. Un coach Profesional debe estar en continua formación, debe tener su propio coach y llevar a cabo sus propios procesos personales para ser cada vez más consciente de lo que debe seguir trabajando para estar más presente y al servicio de sus clientes. Es realmente a través de la práctica, el estudio, el autoconocimiento y la toma de conciencia como un coach puede desarrollar una mentalidad de coaching al 100%.

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Priscilla Farias

Competencia 1 de coaching